Textos de opinión, columnas y reflexiones, una pausa sin culpa en la sociedad del rendimiento.

Nuevo día, año nuevo, mismo yo.

No siempre es bueno vivir en torno a objetivos, aunque sí es vital tenerlos. ¿Qué quiero decirte con esta aparente contradicción?

Hace un tiempo, como quien despierta una mañana con la solución a un problema que ha estado rondando su mente, surgió este pensamiento en mí. Una parte se resistía a aceptarlo —ese pequeño dictador interno que te exige la marcha constante—, y precisamente esa resistencia me obligó a prestarle atención. Se desató en mi mente una especie de disputa, una disonancia cognitiva. Sentía una culpa absurda por tener la certeza de que no ser productivo también forma parte de la productividad.

Así que decidí tomarme un tiempo para detenerme, reflexionar sobre mi vida, mirar hacia el pasado y el futuro, y tratar de entender.

El Engaño de la Máquina Incesante

Tú y yo crecimos —al menos mi generación y seguramente un par más— con la idea fija de que quien no está produciendo algo está fallando, es flojo o incluso un error social. Parece que debemos luchar contra nosotros mismos para permitirnos una pausa o negociar con la promesa de que, si no hacemos algo ahora, después trabajaremos el doble para compensarlo.

En una sociedad regida por la ganancia y la producción, dejas que esta mentalidad penetre en todos los aspectos de tu vida: como persona, hijo, profesional, amigo, etc. Te adaptas a las normas y los estándares, pensando que siempre debes estar en movimiento, ya sea en términos de producción o dirección. Avanzar, sin importar las circunstancias, parece ser el único camino válido.


La Revelación del Punto Muerto

Sin embargo, lo que he aprendido es que las nuevas ideas, los grandes descubrimientos y los nuevos rumbos nacen cuando te detienes. Si no lo haces, tu mente se centra únicamente en el siguiente paso de la lista, sin darte el espacio para mirar más allá de lo planificado o, vitalmente, para cuestionar los objetivos que te has trazado.

A veces, esos objetivos ya dejaron de estar alineados con tus posibilidades o tus necesidades reales. Tú cambias constantemente, y si no te das tiempo para detenerte y reconocer esos cambios, es muy posible que alcances tus metas, pero estas no te proporcionen la satisfacción que verdaderamente llena el corazón. Habrás corrido una maratón… hacia una meta que ya no te pertenecía.

Permítete la pausa; es el momento en que tu GPS interno se recalibra.


¿Qué objetivo tuyo crees que necesita ser cuestionado o revisado en esta pausa?

~~por Black Armor

blackarmor

Hace mucho me gustaba escribir, luego ocurrió la vida y desaparecí. Aquí estoy de vuelta, espero poder compartir con Uds. algunas luces que uno va divisando en la vida.

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