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Mereces ser amado?

En el vasto teatro de las interacciones sociales, pocas frases son tan omnipresentes y, a la vez, tan desconectantes de la realidad como la simple bendición: «Te lo mereces.» o «Me lo merezco»

Hemos escuchado y pronunciado esta frase hasta la saciedad. Se desliza fácilmente al recibir un ascenso, al ganar una lotería menor, al disfrutar de unas vacaciones de ensueño, o al morder ese primer trozo de pastel de chocolate. Pero si nos detenemos un momento y hacemos un análisis honesto, ¿Cuántas veces esa bendición se basa realmente en un mérito demostrable? La respuesta, me temo, es: muy pocas.

La cortesía social nos exige validar la fortuna del otro con la narrativa del esfuerzo, pero esta narrativa se ha extendido mucho más allá de la mera felicitación. Hoy, el «te lo mereces» es el motor de consumo y el fantasma que persigue nuestras relaciones afectivas.

Quizás la aplicación más dolorosa de esta lógica del mérito se da en las relaciones afectivas, especialmente entre los jóvenes. Aquí surge el reclamo: «Merezco que alguien me ame» o, peor aún, «Si soy una buena persona, debo tener pareja.»

Esta es la falacia de que el amor es un pago o una compensación por las buenas acciones. El individuo cree que si acumula suficientes «puntos de mérito» (ser amable, ser buen amigo, escuchar, ofrecer ayuda), el universo o la persona deseada le deben un pago en forma de amor o afecto romántico.

  • Esta creencia confunde el mérito moral (ser una buena persona) con el deseo interpersonal (la atracción o conexión química).
  • El amor, por definición, no es transaccional; es incondicional y, a menudo, profundamente irracional. No se gana como un diploma.

Cuando este «pago» no llega, la persona se siente traicionada. El reclamo juvenil de «me lo merezco» se convierte en una peligrosa trampa: transforma el rechazo o la soledad en una injusticia cósmica, en lugar de un simple desajuste de deseos o emociones que es natural en la vida. Esto genera resentimiento y dificulta el desarrollo de la autoestima, que debería ser independiente del éxito romántico.

~~por Black Armor

blackarmor

Hace mucho me gustaba escribir, luego ocurrió la vida y desaparecí. Aquí estoy de vuelta, espero poder compartir con Uds. algunas luces que uno va divisando en la vida.

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